Wortschatz

No-texto para lanzamiento del libro-objeto Wortschatz (Editorial A/Raya, 8 de febrero 2017)

 

 

                A Carolina Velasco tengo el placer de conocerle desde la universidad, coincidimos en alguna clase. Sin embargo, no conversamos hasta el momento en el que ella, desde su trabajo como editora de otros proyectos literarios y culturales independientes, me contactó para realizar una colaboración. Esto ocurrió, haciendo memoria, en octubre del año 2014. Desde ese momento, sigo un poco más de cerca la obra de Carolina y puedo decir que ella siempre se ha mantenido coherente con ciertas líneas de expresión y pensamiento sobre las cuales ella reflexiona en su trabajo editorial y literario, razón por la que me siento muy afortunada de poder compartir con ella en este proyecto.

 

                La propuesta que recibí de parte de Carolina para realizar la colaboración que hoy se hace pública, me encantó desde el primer momento. Considero que, como en todos los contextos pasados en los que ha re/surgido, desde el primero hasta este momento, en este contexto geográfico-cultural y en esta etapa temporal, este formato del libro-objeto oxigena las prácticas editoriales para la publicación de textos poéticos y de cuentos, en este caso de las obras que se hacen públicas hoy, y de todo texto corto, sea narrativo o lírico.

 

                Con respecto a los libros-objetos, quisiera mencionar brevemente un poco de su historia. Se podría considerar que estas obras son un fenómeno del siglo XX, con algunas excepciones, y se desarrollan en respuesta a la producción y comunicación masiva que ocurre en este cambio de siglo entre el XIX y el XX. En ese momento, la emergencia de este formato, se inicia una reflexión sobre el rol del libro y sobre su valor como objeto cultural. El libro, más aún en el contexto actual, es un objeto producido en masa y la información que transmite, a través de las palabras que contiene, es más valiosa que el objeto en sí. En contraposición, los libros-objeto o libros de artista, son trabajos producidos individual y  artesanalmente, por lo que las propiedades materiales de los libros adquieren mucho valor, por el trabajo conceptual y artístico detrás de su elaboración.

 

                El libro de artista que nace a partir de esta respuesta a la producción masiva, puede ser considerado el Livre de Stéphane Mallarmé, quien consideraba este formato como un punto de encuentro entre la abstracción (pensamiento) y lo corpóreo del material físico. Esta perspectiva serviría de referencia para muchos artistas que realizarían estas obras desde las perspectivas y búsquedas de sus respectivos ismos de principios del S. XX: el dadaísmo, el futurismo y el constructivismo.

                Ejemplos notables de este periodo podrían ser la colaboración entre Blaise Cendars y Sonia Delauney (La prose du Transsibérien et de la Petite Jehanne de France, 1913), las novelas collage de Max Ernst, como Un Semaine de Bonté (1934), entre otros. En los años 60 y 70 se volvería a experimentar con formato (como en Twentysix Gasoline Stations (1963) por Eduard Ruscha) y estas motivaciones creativas e investigativas se extienden hasta la actualidad, en obras como The Far Country por Carrie Galbraith, lanzada en el 2001.

 

Volviendo al libro-objeto que hoy hacemos público, que es un soporte de textos e ilustraciones, la colaboración se da entre la editora  y los autores y se ve plasmada en este resultado palpable, donde el poema adquiere una dimensión visual más allá de las figuras retóricas del lenguaje o en diálogo con ellos. La ilustración también puede adquirir otros significados, más allá de la interpretación del artista visual, entre las palabras que acompañan.  

 

                El texto aportado a este proyecto da cuenta de la travesía de los vocablos pronunciados o escritos que vamos adquiriendo a lo largo del tiempo y del contacto con otras personas. Dependiendo del tipo de relación, quizás ciertas palabras o diversos significados de estas, nos hayan marcado más que otros. De cualquier manera, las palabras parecen ser el puente definitivo entre dos personas, un intercambio atemporal de palabras que pueden tener varias funciones para quien recibe el mensaje, pues no siempre son las mismas que para el emisor. En este sentido, la palabra, luego de pasar por todos los lugares que están a su alcance (¿se le escapa alguno?), surciendo todo lo que puede ser unido por el lenguaje, regresa a su origen con ese peso adicional, con esa vivencia en otra realidad personal.

 

                A la vez, este diálogo es el que volvió a suceder durante la ideación y creación del libro objeto, en conjunto con Carolina Velasco y Francisco Maldonado, el artista visual que ilustró Wortschatz. El diálogo continúa ahora entre los lectores y el libro-objeto.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


Fotografías: Editorial A/Raya (Carolina Velasco)

Y texto:

 

Lanzamiento de Wortschatz - Editorial A/raya

6 de marzo del 2017

Este espacio se ha caracterizado por ser un tanto parco, superficialmente, pero quiero salir un poco de ese hermetismo con esta actualización.
 

Este 8 de febrero del presente se realizó en Casa Mitómana el lanzamiento de dos libros-objetos diseñados y elaborados por Editorial A/raya, que explora colaboraciones entre artes visuales y  literatura: Nieve/Anacrónicas (Camila Carrillo y Gabriela Ponce) y Wortschatz (Francisco Maldonado y quien habita esta hora).

Haber sido parte de eso no sucedió sin haber pasado por la fase de "noquieroquenadielealoqueescribo" porque principalmente escribo para poder vivir conmigo... y también para intentar comunicarme con personas con quienes se me dificulta hacerlo sin morir de la vergüenza, y fue el caso, por lo que, quizás por eso mismo, había que dejarlo salir.
 

Agradezco desde este espacio a la Caro Velasco y a la Lore Rojas por haberme tomado en cuenta para este lanzamiento de su proyecto editorial. Gracias también al Francisco Maldonado por habernos compartido toda una mañana de su tiempo y una interpretación visual potente (o un sentido) a lo que escribí.

 

Tuve suerte de que al lanzamiento acuda la persona a quien le está dedicado el susodicho "poema" y que se haya sentado a mi lado durante todo el evento (y que me haya preguntado si es que he estado escribiendo para ella). (Cómo no hacerlo...). 
 

Para leer más acerca del trabajo de Editorial A/raya:
 

http://www.eltelegrafo.com.ec/noticias/cultura/7/la-editorial-a-raya-conjuga-las-artes-visuales-con-las-literarias

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